miércoles, 17 de abril de 2013

La prosa poética


No soy poeta.
Pues mi verso solo se asoma
para la conquista.

Cuando hay hembra
 en el horizonte
crece como cresta.

En ausencia,
es prosa que se posa
y permanece silente.

Entonces visto la prosa
con traje de estrofas,
tratando de animar la cosa.

Con coma aquí,
y punto allá
la disfrazo de poesía.

No le pido rima,
ni belleza inspiradora.
No le pido nada.

Por eso muere mi trova.
porque cuando nada se pide,
nada se da.


martes, 16 de abril de 2013

Aniversario (1)

Un Inicio



En abril del año pasado comencé con este proyecto de recopilar mis cuentos, historias, reflexiones. Con el paso del tiempo este espacio ha servido como herramienta para hacer y romper amor, como libro de cuentos y como diario reflexivo. En fin este es mi pasadizo, mi espacio en donde me doy terapia, en donde cosecho mis inspiraciones y lloro mis penas.

En su inicio no sabía si este espacio iba  a durar mucho tiempo. Este pasadizo comenzó como un impulso en donde pretendía acumular letras muy bonitas que sabía que mi vieja amiga leería. Aquellas letras eran espías ordenadas a cruzar la trinchera enemiga y seducir a mi querida amiga. Pero como dice la canción el tiempo paso, la amiga se fue, pero las letras se quedaron. Además aquí lloré dos mujeres, una muerte, un veneno mental, y muchos más. También escribí varios cuentos, y muchas anécdotas. Recopilé varias cosas que me intrigan y tal vez en donde no abunde mucho fue en la poesía.
  
En estos días la prosa no se me ha dado tanto como antes. Pero eso tal vez será otra entrada…
 
En fin hemos resumido un año, ahora nos queda especular sobre lo que nos espera al otro lado de la charca. Quisiera escribir más poemas, tal vez incluir unas entradas sobre mis poetas favoritos. Además quisiera terminar mis cuentos, sobre todo el Pergamino en Blanco. Escribir tal vez de un nuevo amor en la tierra lejana hacia donde me dirijo. Dejar de llorar las mujeres que ya no son parte de mi vida. Crecer y seguir obsesionado con las letras.

Un año más,
Kevin J.

Carta para uno mismo (1)



Cordiales saludos desde aquel rincón en tu interior que pretendes olvidar.
 
Te escribo para consolar tu dolor. Llevas puesta aquella máscara de sonrisa valiente tan apretadita que ya casi ni puedes respirar. A veces parece que te encargas de todos pero, ¿quien se preocupa de ti!? Pues me toca a mí recordarte que debes respirar. Si fuera médico te recetaría un viaje a aquella playa al lado del faro que tanto te gusta. Ve y deja atrás tus problemas aunque sea solo por unas horas. Recuerda que eres hijo del sol y la playa. Entrégate a tus padres y purifica las penas con el mar. Sé que no puedes llorar. Te duelen los ojos hinchados por todas esas lágrimas estancadas. Por eso, también te receto poesía para que alimentes el alma. Eres hombre de letras y la falta de prosa es falta de aire. Respira y llora. Llora la pérdida de tu abuela y sobre todo la pérdida de tu madre. Luego de las lágrimas comenzaras de nuevo. El tiempo creara cicatrices y pronto llegara lo que más anhelas. ¡Volaras! Dejaras atrás todo para vivir solo para ti, para tus estudios y  para tu felicidad. La gran aventura todavía te espera.
 
Llora y sana,
La voz silente de tu interior