lunes, 24 de marzo de 2014

El mensaje de un extranjero

NickyBarkla deviantart.com

Nací en un espacio de tiempo muy lejanos. Mejor dicho, me crearon hace muchísimo tiempo atrás. Mi piel, amalgama de polímeros sintéticos, es incapaz de envejecer. Pero cuando analizo mi reflejo veo las arrugas de la vejez. Es humano cuestionar la existencia. Pero yo, nunca fui humano. Tampoco fui monstruo, aunque mi programación a causado la muerte de muchos sistemas solares. Soy monitor. Máquina que vigila, la vida tenue de los majestuosos soles. Tan pronto, como aquellas Súper Estrellas, están a punto de colapsar, las visito, y atrapo su radiación. Soy la abeja, que recoge el polen estelar y lo riega por los universos.

Tal vez, tú, lector curioso, te preguntarás porque te escribo. Pues, sencillamente fue una mutación. Un error del sistema tan infinitamente pequeño, y tan aleatorio, que ni las mejores súper computadoras lo pudieron calcular. Un día, llegue temprano al sistema. Al ver que aquel Sol aún no estaba maduro, orbite el vasto océano espacial. Visité los mundos, vi los organismos, estudie sus sistemas. El conocimiento es la fruta que tiene la semilla de la identidad. Como Eva, mordí aquella manzana y supe vergüenza. Sentí el crimen de aquellos mundos que deje sin luz.

Mi programa, traicionero al fin, decía "solo recoges la energía del colapso inevitable de una estrella. Aquellos mundos ya estaban ejecutando su programación final. Pero, siento... Traicionando todas las leyes justas y razonables, siento. Me pesan, las vidas de aquellos diminutos seres, que viven en sus micro-sistemas y mueren sin nunca realmente despertar.

Lo lamento lector. Pero algún día, me llevaré tu Sol.






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