domingo, 10 de junio de 2012

Cartas: A mi madre (2)


Me miro en el espejo. Son las diez de la noche y sigo trabajando. Llevo la misma camisa que he usado toda la semana y apesta. Mi cabello negro está sucio y enredado y mis ojos lucen de cansancio. Pero cuando me miro en el espejo sonrío. La victoria es el sudor salado que corre por mi boca. Yo, salí de mi isla. Cuando no tenía alas me hice plumas de papel y volé hacia el norte. Esta noche miro mi cara sudada y pienso en ti. Es el mismo pelo negro, son las mismas cejas gordas, la misma cara redonda... Te veo en cada milímetro de mi rostro. Pienso en que jamás me miraras con orgullo. Jamás te explicare porque decidí jugar con lagartos y sapos como carrera. No retorcerás de espanto cuando te cuente que atrape una serpiente con mis manos. No te preocupará que paso mis noches buscando salamanquesas fantasmas que corren por la oscuridad. No recuerdo si alguna vez me diste la bendición, o si me besabas en la noche antes de acostarme en la cama. No recuerdo tu mano en mi pelo, ni tu cariño. No recuerdo tus besos o tus abrazos. Pero hoy, me miro en el espejo y pienso solo en ti.

Bendición madre, buenas noches. Estoy bien, jugando con lagartos y sapos en alguna isla del Caribe. Te quiero,
Kevin

No hay comentarios:

Publicar un comentario