domingo, 10 de junio de 2012

Conclusiones silenciosas (para ella)


         Eres como un disco rayado. En alguna parte de mi vida me llenabas con tu dulce música y eras de mis favoritas. Pero ahora, solo escucho el chillido de la misma historia, del final. Es hora de cambiar el disco, de dejar atrás las canciones viejas. Fuiste lo máximo de mi juventud, pero ya no soy el mismo niño que jugaba al amor eterno.   

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