No me
imaginaba extrañarte. Y sin embargo, pienso en ti, mientras escucho a Sabina.
"El amor cuando no muere mata... amores que matan nunca mueren". Qué
raro es esto de extrañar a una persona que uno apenas conoce. Pero, debo
confesar, que me hace falta tu sonrisa, tu caos, tus conversaciones en la noche
y sobre todo tus labios. Me haces falta tú.
No estabas
en mis planes, ni en mis sueños. Apenas sé lo me espera esta noche, por lo cual
nunca hago promesas sobre mañana. Pero hoy, te extraño. Me imagino en una cama
a tu lado. Trazando letras sobre el papel de tu piel, escribiendo poemas sobre
tus labios, y viviendo sueños debajo de tu cuerpo.
Esta noche
le dejo lo de nosotros al mañana, que sean ellos los que decidan que sienten,
que quieren y que esperan. Pero hoy, cruzo los dedos para que la conclusión sea
apasionada y sobre todo depravada.
Un millón
de besos,
Kev
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