Te odio. Te
odio porqué no estuviste para mí. Te odio porque te enfermaste y nunca te pude
conocer. Me odio por odiarte, por ignorarte, por racionalizar que visitarte es
una pérdida de tiempo. Cuando visito aquella casa oscura y te veo, te odio.
Odio verte tan dejada, tan gorda, tan descuidada. Odio que existas pero que no
sirvas para nada, excepto para simplemente existir. Odio pensar que a veces
sería mejor si murieras de una vez y por todas. Odio verte en otras personas y
pensar: así sería mi madre sin tan solo la historia fuese otra. Y a pesar de que
te odio... eres la única razón por la cual llevo el cabello largo. Cada vez que
me dicen que tengo buen pelo, pienso igual que el de mi madre. Igual de lacio,
igual de bello. Cada vez que me miro en el espejo, pienso en ti, y recuerdo que
eres la mitad de todo lo que soy.
a pesar de
todo soy tu hijo, y tú mi madre,
Kev
No hay comentarios:
Publicar un comentario