Te quiero y
te odio. A veces busco la más mínima discordancia para justificar mi partida.
Busco cualquier excusa para convencerme que no te quiero, y más aún que no te
necesito. Y sin embargo, entro en facebook y miro con miedo. Buscando pero no
queriendo encontrar tu nombre en mis notificaciones. Leo por encima, sin
compromiso, porque sé que solo necesito ver tu nombre para quererte. Pienso en
ti y te recuerdo. Aunque son pocos los momentos que compartimos, son suficiente
como para dejarme con el deseo de crear nuevas memorias entre los dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario